¿Qué es el albedo?
El albedo es una capa fibrosa que se encuentra entre la
cáscara y los gajos de la mandarina. Esta estructura, aunque ligera y fácil de
separar, es rica en componentes esenciales como fibra, flavonoides y
antioxidantes. Está presente no solo en las mandarinas, sino también en otras
frutas cítricas como las naranjas, limones y pomelos.
¿Por qué no deberías quitarlos?
Aunque el albedo puede tener un sabor ligeramente amargo,
eliminarlo significa perder muchos de sus beneficios nutricionales. A
continuación, te contamos por qué deberías reconsiderar dejarlos en tus
mandarinas:
1. Son una fuente de fibra natural
El albedo contiene fibra, que es crucial para mantener una
buena salud digestiva. Ayuda a prevenir el estreñimiento, regula el tránsito
intestinal y promueve una sensación de saciedad, lo que puede ser útil si
buscas controlar tu peso.
2. Ricos en flavonoides
Los flavonoides son compuestos antioxidantes presentes en el
albedo que ayudan a combatir los radicales libres en el cuerpo. Estos
compuestos están relacionados con la prevención de enfermedades crónicas como
el cáncer y las afecciones cardiovasculares.
3. Benefician el corazón
La hesperidina, un flavonoide destacado en los hilos blancos
de la mandarina, tiene propiedades que contribuyen a reducir la presión
arterial, mejorar la circulación y proteger los vasos sanguíneos. Esto
convierte al albedo en un aliado para la salud cardiovascular.
4. Refuerzan el sistema inmunológico
El albedo también contiene vitamina C y otros antioxidantes
que fortalecen el sistema inmunológico, ayudándote a combatir infecciones y
mantenerte más saludable durante todo el año.
5. Mejora el índice glucémico de la fruta
Gracias a su contenido de fibra, los hilos blancos ayudan a
ralentizar la absorción de los azúcares naturales presentes en la mandarina.
Esto evita picos bruscos en los niveles de azúcar en la sangre, lo que puede
ser beneficioso para personas con diabetes o quienes buscan mantener una dieta
equilibrada.
Si no te gusta el sabor amargo del albedo, aquí tienes
algunas ideas para incorporarlo sin desperdiciar sus beneficios:
- Cómetelo
junto con los gajos: Al mezclarlo con el dulce natural de la fruta, el
sabor amargo se vuelve casi imperceptible.
- Úsalo
en jugos o batidos: Licúa los gajos de mandarina junto con el albedo
para conservar sus nutrientes.
- Inclúyelo
en recetas: Puedes usar la mandarina entera (sin cáscara dura) en
postres, ensaladas o infusiones.
Dejar los hilos blancos en las mandarinas no solo es
práctico, sino que también tiene un impacto positivo en tu nutrición. La
próxima vez que peles una mandarina, recuerda que cada parte de esta fruta,
incluido el albedo, está cargada de beneficios. Así que, ¡aprovecha todo lo que
la naturaleza tiene para ofrecer!
